Fantasmas en los casinos
Si hay un lugar donde los fantasmas y espíritus serían bienvenidos es en los casinos, al menos por los jugadores, siempre y cuando los espíritus estén complotados con ellos y los ayuden a ganar.
Pero existen pocas historias de aparecidos y apariciones en los casinos. Una ciudad que podría tener “fantasmas ilustres” es La Habana, que en los años pre-Revolución (antes de 1959), conjugaba hoteles de lujo, grandes casinos donde jugar ruleta, la prostitución y las visitas ilustres de grandes personalidades de la cultura, políticos y también de jefes de la mafia norteamericana e inclusive de la Cosa Nosstra italiana. Si los espíritus de los visitantes de los lujosos hoteles y salas de juego de La Habana pre-revolucionaria se mostrarían hoy en día, se podría ver a los fantasmas de Lucky Luciano, Ernest Hemingway, Frank Sinatra, Sammy Davis junior, Winston Churchill, Marlon Brando o John Wayne, por mencionar algunos nombres reconocidos.
Pero, como dijimos, hay pocas historias que entremezclan misticismos y juegos de azar. Sí llega una, que transcurre en el sur de sudamérica, a fines del siglo XIX, y que involucra a un inmigrante colonizador de Argentina. Relata el escritor Daniel Battiston, que un tal Nunzio Ratto era un hábil jugador de póker y dados que se dedicó a ganarle las fortunas a ricos y nobles europeos, hasta que un buen día emigró a América del Sur. Allí continuó con su buen fortuna y aprendió a jugar al truco en los burdeles porteños.
Se encontró con Pedro Luro (hoy el nombre de un pueblo, en homenaje a un inmigrante francés que contribuyó a provincializar La Pampa y al desarrollo de la por entonces naciente ciudad de Mar del Plata). Nunzio le jugó al póker, al truco y a los dados a los peones del saladero de Luro, ganándoles lo poco que tenían.
Entonces Pedro Luro lo desafió a jugar juntos. Ratto quizo ir por un premio mayor, y le apostó toda su fortuna, que era bastante. Luro aceptó, y apostó su Saladero. El francés le ganó al genovés la partida, que algunos dicen fue de póker y otros de truco.
A partir de ese hecho no hay más referencias sobre el jugador europeo, y muchos sostienen que se suicidó pero su alma sigue vagando por las tierras del sur de la provincia de Buenos Aires, evitando que cualquier jugador gane en los casinos que hoy existen en esa región, favoreciendo siempre a la banca.
Aunque claro que las referencias sobre la real existencia del genovés Nunzio Ratto, son también esquivas y poco certeras, lo que lleva a varios a pensar que sólo es producto de la imaginación de un febril escritor.
Publicado en Fantasmas, Mitos, Misterios y LeyendasPalabras claves: apariciones, espíritus, leyendas, relatos





